Empresas
Le darán a refinería de Pemex del estado de Nuevo León, una suspensión contra el cierre o clausura de la misma
En medio de la polémica por las emisiones contaminantes de la refinería de Pemex, ubicada en Cadereyta, Nuevo León, el Juzgado Tercero de Distrito en Materia Administrativa le otorgó una suspensión definitiva en contra de su cierre o clausura.
Así lo dio a conocer el propio secretario de Medio Ambiente del estado, Alfonso Martínez Muñoz, quien adelantó que presentarán un recurso de revisión en contra de la medida.
El funcionario estatal también reveló que este mismo lunes se registró un incendio en una planta de la refinería, que contaminó más el medio ambiente de la zona metropolitana.
No hubo lesionados, ya se controló, pero bueno se registró y nos habla de todos los eventos que han sucedido en los últimos años, en los últimos meses”, dijo.
El secretario de Medio Ambiente comentó que impugnarán la suspensión definitiva.
La jueza, desgraciadamente falló a favor de otorgar la suspensión definitiva a la refinería”, compartió el funcionario estatal.
La jueza Jeny Jahaira Santana concedió a Pemex la suspensión definitiva de la demanda.
Sin que Pemex presentara pruebas de que no contamina, ignorando las pruebas de contaminación presentadas por la Secretaría de Medio Ambiente”, denunció Martínez Muñoz.
Adelantó que el recurso de revisión será presentado este mismo lunes.
Tenemos confianza en que la jueza cambiará su resolución”, afirmó.
Insistió que la refinería sí emite grandes cantidades de contaminantes y no cuenta con las medidas para evitarlo, además de que no acata las normas nacionales e internacionales en la materia.
Desarrollo
Gustavo Tomé estructura emisión inicial de certificados para atraer capital institucional
El instrumento pretende atraer fondos con horizonte de inversión de largo plazo.
El empresario inmobiliario Gustavo Tomé anunció la entrada al mercado bursátil mexicano de Fibra Park Life, un fideicomiso de inversión en bienes raíces especializado en vivienda en renta, segmento poco explorado en la Bolsa Mexicana de Valores.
La estructura financiera contempla una oferta pública inicial (OPI) que busca levantar 308 millones de pesos mediante la colocación de 1.4 millones de certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios (CBFIs).
Cada certificado se ofrecerá en un rango de 200 a 240 pesos por unidad, lo que sustenta la proyección de captación estimada.
El calendario prevé que la colocación concluya el 13 de marzo y que la cotización inicie el 18 de marzo bajo la clave de pizarra ‘PLIFE’.
Con un portafolio inicial de cuatro activos en Ciudad de México y Querétaro, el plan de negocio proyecta alcanzar un valor cercano a 10,000 millones de pesos en tres años.
Fuente: El CEO
Empresas
La CROC traiciona su historia: menos derechos, más silencio
Durante décadas, la CROC se presentó como una organización defensora de los derechos laborales. Hoy, bajo el mando de Isaías González Cuevas, esa historia se desmorona. La reforma que impulsa es una traición abierta a los trabajadores que dice representar.
Reducir obligaciones patronales no es eficiencia, es abandono. Significa dejar al trabajador más expuesto, con menos respaldo institucional y con un futuro incierto en materia de pensiones y salud. No hay beneficio colectivo en debilitar la seguridad social.
Isaías González Cuevas apuesta por un modelo donde el patrón gana y el trabajador pierde. Y lo hace desde una posición de poder que no ha sido sometida a escrutinio. No hay declaraciones patrimoniales, no hay claridad fiscal, no hay transparencia.
¿Cómo confiar en un líder que no informa sobre su propia situación económica? ¿Cómo aceptar reformas que afectan a millones cuando quien las impulsa opera desde la opacidad?
La exigencia de cuotas sindicales contrasta con la negativa a rendir cuentas. Esa contradicción define al actual liderazgo de la CROC. Un liderazgo que habla de sacrificios colectivos mientras protege privilegios individuales.
Los derechos no se negocian. No se recortan para agradar al poder ni se diluyen en reformas técnicas. Son conquistas sociales que deben defenderse con firmeza.
Isaías González Cuevas está eligiendo el camino contrario. Y esa elección tendrá consecuencias. Porque cada trabajador que vea afectada su pensión o su acceso a la salud recordará quién avaló ese retroceso.
La CROC necesita transparencia, renovación y congruencia. Mientras eso no ocurra, seguirá siendo vista como un sindicato que abandonó su misión y traicionó a su base.
Empresas
Cuando un sindicato acosa, pierde legitimidad: COREMEX sustituye el diálogo por la presión en Lerma
Un sindicato que acosa deja de representar. Esa es la línea que COREMEX ha cruzado en Lerma, donde trabajadores denuncian que la afiliación sindical no se consulta, se exige. Lo que debería ser un proceso libre y voluntario se ha convertido, según los señalamientos, en una práctica de hostigamiento constante que utiliza la presión como método de expansión.
COREMEX no dialoga, insiste. No convence, presiona. Y esa diferencia es clave. Un sindicato auténtico se gana la confianza de los trabajadores demostrando resultados, defendiendo derechos y respetando decisiones. COREMEX, en cambio, parece haber optado por arrancar firmas a base de desgaste, intimidación y presencia invasiva en los centros de trabajo.
Los testimonios provenientes de Lerma describen un patrón repetido: visitas constantes, discursos que minimizan la libertad de elección y un ambiente de tensión que empuja al trabajador a firmar no por convicción, sino para evitar problemas. Así, la afiliación deja de ser un derecho y se transforma en una imposición.
En Lerma, la afiliación se exige, no se consulta. Esa frase resume con crudeza lo que viven los trabajadores. La negativa a afiliarse no es respetada; por el contrario, se convierte en el detonante de más presión. El mensaje implícito es claro: resistirse tiene costos.
Un sindicato que necesita presionar para crecer revela su debilidad. Si COREMEX tuviera respaldo real, no recurriría al hostigamiento. La presión es el recurso de quien no logra legitimidad por la vía democrática.
La libertad sindical no es negociable. Incluye tanto el derecho a afiliarse como el derecho a no hacerlo. Cuando un sindicato reconoce sólo una de esas opciones, deja de ser democrático y se convierte en un aparato de control.
El daño no es menor. Estas prácticas no sólo afectan a los trabajadores directamente acosados, también erosionan la credibilidad del sindicalismo en su conjunto. Cada firma obtenida bajo presión es una prueba de que algo está profundamente mal.
Sin libertad sindical, no hay representación real. COREMEX enfrenta hoy ese cuestionamiento de frente. Porque un sindicato que acosa pierde legitimidad, autoridad moral y razón de ser.
