Justicia
GRANDES DUDAS: EL MANEJO DE VIÁTICOS QUE INCOMODA A LA FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN DE CHIHUAHUA
Lo que debería ser un mecanismo operativo básico se está convirtiendo en un foco de sospecha. El uso de viáticos dentro de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua, particularmente en el entorno de Francisco Javier de la O Sarmiento, ha abierto un frente incómodo para una institución que presume combatir la corrupción.
Los registros de 2024 no mienten, pero tampoco explican lo suficiente para despejar dudas.
Pagos constantes, reembolsos recurrentes y montos que, aunque individualmente pueden parecer menores, en conjunto construyen una narrativa de gasto sistemático. Caja chica, gastos por comprobar, recuperación de recursos: conceptos que, en la práctica, pueden convertirse en zonas grises si no existe un control riguroso.
El caso de las pólizas C01255 y C01256 —con más de 14 mil pesos asignados— es solo una muestra. A esto se suman movimientos a lo largo del año, incluyendo traslados, alimentación y otros consumos ligados a actividades oficiales. Todo dentro de una dinámica que levanta una pregunta clave: ¿hasta dónde es operación y desde dónde comienza el exceso?
La cercanía de De la O con el fiscal Abelardo Valenzuela no pasa desapercibida. En estructuras cerradas, donde los círculos de confianza concentran poder, el manejo de recursos puede volverse tan flexible como discrecional.
Y ahí es donde el problema escala.
Porque no se trata únicamente de si los gastos cumplen con requisitos administrativos. Se trata de la señal que envían. De la coherencia o falta de ella entre lo que se predica y lo que se practica.
Organizaciones y especialistas coinciden en un punto: sin transparencia total, cualquier gasto repetido se vuelve sospechoso. Y cuando no hay explicaciones públicas claras, la percepción de abuso gana terreno.
Hoy, la Fiscalía Anticorrupción enfrenta un dilema incómodo: explicar con detalle cada peso ejercido o asumir el costo de la duda. Porque en una institución que investiga el mal uso de recursos, la opacidad interna no es un error menor es una contradicción que puede salir muy cara.