Justicia
De la revisión interna a los dos dígitos: Hugo Tlalpan marca una nueva etapa al frente del SITIAVW
A poco más de dos años de asumir la dirigencia del sindicato de Volkswagen, Hugo Tlalpan ha buscado diferenciar su administración de la encabezada por José Juan Hernández. Auditorías, recuperación del control financiero y dos negociaciones salariales con resultados de doble dígito forman parte de una gestión que ahora enfrenta una de sus pruebas más importantes ante la base trabajadora.
Puebla, Pue.– Cuando Hugo Tlalpan Luna asumió la Secretaría General del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) en enero de 2024, recibió algo más que la responsabilidad de representar a miles de trabajadores: también heredó un sindicato marcado por cuestionamientos internos y una creciente exigencia de transparencia.
Su llegada significó además un relevo político. Tlalpan había derrotado en las urnas a José Juan Hernández López, entonces secretario general y candidato a permanecer al frente de la organización.
Desde ese momento, el nuevo dirigente buscó marcar distancia respecto de su antecesor.
Una de sus primeras decisiones fue impulsar una revisión de las finanzas y del patrimonio sindical. Posteriormente, su administración hizo públicas diversas presuntas irregularidades atribuidas a la gestión anterior y promovió acciones legales para esclarecer el manejo de los recursos.
Las investigaciones continúan y cualquier responsabilidad corresponde determinarla a las autoridades. Sin embargo, el contraste entre ambas administraciones adquirió una nueva dimensión en agosto de 2026, cuando Hernández fue detenido en el contexto de las investigaciones relacionadas con su gestión.
De revisar el pasado a negociar el futuro
Pero la gestión de Tlalpan no solamente se ha construido alrededor de las diferencias con su antecesor.
Uno de sus principales desafíos ha sido demostrar resultados directamente en el bolsillo de los trabajadores.
En 2024, durante su primera revisión contractual como secretario general, el SITIAVW alcanzó con Volkswagen una propuesta de 10.59% global, integrada por 7% directo al salario y 3.59% en prestaciones. Posteriormente, la mayoría de los trabajadores participantes respaldó el acuerdo mediante consulta.
Dos años después, Tlalpan volvió a enfrentar una negociación particularmente complicada.
La revisión de 2026 estuvo acompañada por semanas de tensión, prórrogas, diferencias con Volkswagen e incluso preparativos ante la posibilidad de una huelga.
El sindicato mantuvo la presión y las conversaciones continuaron hasta conseguir que la propuesta económica de la empresa alcanzara nuevamente los dos dígitos, con 10.04% global.
El resultado todavía deberá pasar por la decisión de la base, pero representa para Tlalpan un elemento importante para defender su gestión: en sus dos primeras grandes negociaciones económicas al frente del sindicato, las propuestas finales han alcanzado la barrera de los dos dígitos.
Dos dirigencias, dos momentos distintos
La comparación con José Juan Hernández resulta inevitable porque buena parte del proyecto de Tlalpan surgió precisamente como una alternativa a aquella administración.
Mientras el periodo posterior a Hernández ha quedado marcado por auditorías, señalamientos sobre el manejo de recursos y procesos legales todavía en desarrollo, Tlalpan ha intentado colocar en el centro de su gestión la recuperación financiera del sindicato y los resultados de las negociaciones con Volkswagen.
Eso no significa que su administración esté exenta de cuestionamientos. El propio Tlalpan reconoció en 2025 retrasos en la rendición de cuentas a los agremiados, situación que justificó, entre otros factores, por las dificultades administrativas y financieras que aseguró haber encontrado al asumir el sindicato.
El reto para el actual dirigente será demostrar que la transparencia que exigió a sus antecesores también puede aplicarse plenamente a su propia administración.
La base tendrá la última palabra
La negociación de 2026 representa ahora una oportunidad importante para consolidar su liderazgo.
Después de semanas en las que incluso estuvo abierta la posibilidad de detener la planta, el sindicato consiguió llevar la propuesta económica hasta los dos dígitos sin llegar a la huelga.
Será la base trabajadora la que determine mediante su voto si considera suficiente lo alcanzado.
Para Hugo Tlalpan, el resultado tendrá un significado adicional.
Llegó al SITIAVW prometiendo cambiar la forma en que se administraba el sindicato, revisar el pasado y conseguir mejores condiciones para los trabajadores. A mitad de su periodo, puede mostrar auditorías, acciones legales y dos negociaciones con propuestas de doble dígito.
La diferencia respecto de su antecesor ya forma parte de su discurso; ahora el desafío será convertir los resultados obtenidos en la confianza de los trabajadores que lo llevaron a la dirigencia.