Nacional
Caso López Elías cambia de manos y aumenta la presión sobre la Fiscalía de “El Bayo”
La determinación de que la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua carece de competencia para continuar dirigiendo la investigación obliga a entregar el expediente y coloca bajo mayor escrutinio la actuación de autoridades estatales.
Chihuahua, Chih., 25 de agosto de 2026.– La Fiscalía Anticorrupción del Estado de Chihuahua, encabezada por Abelardo Valenzuela Holguín, “El Bayo”, sufrió un revés jurídico que abre nuevos cuestionamientos sobre la conducción del caso contra José Pedro López Elías.
Después de meses de mantener el expediente bajo su dirección, este 24 de agosto se determinó que la Fiscalía estatal carece de competencia para continuar conduciendo la investigación, por lo que deberá entregar la carpeta y documentación correspondiente para que el asunto transite al ámbito federal.
La resolución modifica sustancialmente el escenario y representa una victoria jurídica para López Elías y su defensa. Pero también coloca a la Fiscalía de Valenzuela frente a una incómoda pregunta: ¿cómo llegó una institución especializada a sostener durante meses un procedimiento cuya conducción finalmente deberá abandonar por una cuestión de competencia?
El asunto adquiere todavía mayor relevancia debido a que la defensa había denunciado previamente presuntas irregularidades, dilaciones injustificadas y posibles afectaciones al debido proceso.
Aunque esas acusaciones no equivalen por sí mismas a responsabilidades acreditadas, la resolución incorpora un elemento que incrementa el escrutinio sobre lo ocurrido.
También se dio vista al Tribunal de Disciplina Judicial del Poder Judicial del Estado de Chihuahua respecto de la actuación de autoridades estatales involucradas en el proceso.
De igual forma, la autoridad federal competente deberá conocer los señalamientos relacionados con actuaciones judiciales y ministeriales estatales para determinar si existe alguna conducta que amerite ser investigada o sancionada.
En otras palabras, el expediente cambia de manos, pero las preguntas sobre lo ocurrido durante su conducción estatal permanecen abiertas.
Para la Fiscalía de “El Bayo”, el golpe resulta particularmente delicado porque afecta directamente uno de los activos fundamentales de cualquier institución encargada de combatir la corrupción: su credibilidad jurídica.
Una Fiscalía Anticorrupción no solamente debe perseguir posibles irregularidades. También tiene la obligación de demostrar que sus investigaciones se desarrollan dentro de los límites de sus atribuciones, respetando las reglas procesales y garantizando el debido proceso.
Por ello, la pérdida de la conducción del expediente difícilmente puede reducirse a un simple trámite burocrático.
La resolución no determina que Abelardo Valenzuela u otros funcionarios hayan cometido alguna conducta irregular. Tampoco establece automáticamente responsabilidades administrativas o penales. Cualquier conclusión de esa naturaleza deberá provenir de las autoridades competentes.
Sin embargo, el hecho político e institucional permanece: la Fiscalía que encabezó el caso ya no podrá seguir dirigiéndolo y deberá entregar la carpeta.
Mientras José Pedro López Elías obtiene una resolución favorable después de meses de litigio, la dependencia encabezada por Valenzuela queda obligada a explicar y defender la manera en que condujo un procedimiento que ahora sale de sus manos.
El caso entra así en una etapa que puede resultar decisiva.
Ya no solamente estará bajo observación lo que ocurra con la investigación contra López Elías. También cobrará relevancia lo que determinen las distintas instancias respecto de las actuaciones estatales que fueron puestas en su conocimiento.
Para “El Bayo” Valenzuela, el problema ya no es únicamente haber perdido el control de un expediente.
El verdadero desafío será explicar cómo se condujo el caso, por qué llegó hasta este punto y qué impacto tendrá este revés sobre la credibilidad de la institución que encabeza.